Hoy día 25 de noviembre se han realizado unas actividades conmemorativas del día contra la violencia machista, en las que han participado numerosos residentes del CRM Jesús de Nazaret. Comenzó con la lectura de un manifiesto y una poesía elaborados por alguno de los residentes, y culminó con el descubrimiento de los carteles conmemorativos elaborados en un taller de manualidades que también pudo repartir mariposas moradas. Unas mariposas moradas por el color del feminismo y haciendo referencia a las hermanas Mirabal, que fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960 y por las que se conmemora este día.Reproducimos aquí una de las lecturas del día: ‘la carta a una mujer’:

CARTA A UNA MUJER

No permitamos que haya otra víctima más por manos de los que no saben amar, respetar y valorar a esa mujer que en su día lo amo, hay que prevenir, educar y concienciar a la población. Aún existen hombres que   siguen siendo machistas y dominantes.

La solución no es tratar de ocultarlo sino solucionarlo, es una tarea de todos, tener la voluntad de cambiarlo. Hay que poner fin a toda esa discriminación y de incomprensión de todo aquel necio que aún piensa que la mujer no tiene derechos, esto es un dolor que nos afectas. Es mucho más hombre el que llora, que el que maltrata.

Tus ojos nublados delatan cuerpo maltratado. Una y otra  vez arde el dolor en tu piel, mujer no esperes a llorar asomada a la ventana esperando que por ella pase la solución, tú solo tú puedes poner fin a esos ultrajes. ¿Cuánto tiempo más vas aguantar que escupan a tu alma? ¿Por qué morir de sufrimiento? Tienes que tener valor ahora para después  tener calidad de vida.

Si, amiga mía, no permita que sus palabras hagan daño a tu propio ser, no permitas que te levante la mano, para tomar el control de tu propia vida. Ya es hora de programar tus mejores sueños y deseos.

Aléjate al primer insulto y vejación, esto es el principio de lo que luego te puede venir. No esperes a estar muerta para tener razón, por ese monstruo disfrazado de hombre, donde pasea por las calles como si fuera normal.

Eres mujer vestida de rosas y tu alma de espinas. Poco a poco va muriendo tu confianza y tu autoestima, tu mente no despierta, no lo vivas en silencio, tú y solo tú puedes poner fin a este sufrimiento.

Levanta tu mirada…. Y mira al frente, veras que no estás sola, levanta la cabeza y no calles, y proclama…..Que a esta alma mía, ya no se toca, ni se viola, ni se mata.