Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Centro Residencial Jesús de Nazaret ha vivido una jornada de reflexión, creatividad y empoderamiento. Las residentes con buena movilidad han sido las protagonistas de una actividad muy especial: la creación de un gran mural titulado «8M Día de la Mujer: Muro de la Igualdad».
En este muro simbólico, cada cartulina en forma de ladrillo representa un deseo, un anhelo o una reivindicación. Frases como «La mujer debe ser lo que ella quiera» o peticiones de igualdad salarial y reparto de tareas domésticas han quedado reflejadas en esta obra colectiva. Además, la jornada sirvió para rendir homenaje a figuras históricas que abrieron camino, como Clara Campoamor y Marie Curie, recordándonos que no hay límites para lo que una mujer puede lograr. Una actividad que demuestra que nuestras mayores siguen siendo un pilar fundamental en la lucha por un mundo igualitario.


